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TESTIMONIO

Zeugnis zum Gebet

Durante la tercera Jornada Internacional de Oración, en Pentecostés de 1999, Su Excelencia Mons. Sooza Pakiam, arzobispo de la Diócesis de Trivandrum (India), presentó una significativa relación, de la que publicamos un resumen:

“En varias regiones de mi diócesis si constata una difusión del culto a María como Señora de todos los Pueblos. Yo mismo me asombro de cómo he sido comprometido en este movimiento. Lo que más me ha atraído ha sido la oración que nos ha dado la misma Madre de Dios. Se trata de una oración significativa, breve y profunda, que esencialmente es una invocación de la venida del Espíritu Santo. 

Este año celebro el décimo aniversario de mi consagración episcopal. He emprendido varias actividades en mi diócesis e introducido una serie de programas innovadores. Son iniciativas que han asegurado una óptima estructura a nuestra diócesis, unánimemente apreciada. Constato sin embargo que hoy día el mayor problema no es la falta de estructuras o de edificios sagrados, ni tampoco la falta de métodos o técnicas, de aparatos o de cartas circulares. Sin el Espíritu Santo todas estas cosas no son sino cuerpos sin alma. Por eso, en su oración, la Señora de todos los Pueblos nos enseña a invocar al Espíritu Santo, para que el Espíritu de Dios venga a habitar en el corazón de todos los pueblos, de tal modo que los preserve de la corrupción, de las calamidades y de la guerra.

Por ello les he mandado una carta pastoral a todos los sacerdotes de mi diócesis, invitándoles a que aprendan de memoria esta hermosa oración y la enseñen a todos sus parroquianos. Yo mismo la digo repetidamente cada día, puesto que, en primer lugar, no tenemos necesidad de nuevas leyes, de nuevos teólogos o de nuevas liturgias, sino de una nueva efusión del Espíritu Santo, para que el Espíritu de Dios sustituya nuestro corazón de piedra con un corazón de carne (Ez 36,26-27)”.

 
 
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